FLORES DE BACH



Historia

La terapia de las flores de Bach desarrollada hace más de cincuenta años por el médico e investigador inglés Edward Bach, es uno de los fenómenos más interesantes de la medicina alternativa contemporánea. Está basado en un concepto ausente en la medicina clásica: la relación entre el alma humana y la manifestación de la enfermedad, que tiene en cuenta el elemento psíquico de esta.
 La medicina dominada por la química y la tecnología puede ser capaz de eliminar los síntomas de la enfermedad, pero no sus causas: aumenta el conflicto entre el alma y el cuerpo y la curación se hace imposible.
El método curativo del Dr. Bach se basa en el hecho de que la enfermedad no sólo es el resultado de trastornos corporales sino que tiene su origen en sentimientos y actitudes negativas que bloquean nuestra energía vital.
El punto fuerte de la terapia de las flores radica en la normalización de los trastornos psíquicos y en la resolución de los conflictos internos, así como en la mejoría del dolor físico con causas psíquicas reconciliables o síntomas concomitantes.
Las flores de Bach no solo son adecuadas para el tratamiento armonizador psicofísico en enfermedades de todo tipo —en ocasiones de modo adicional al tratamiento médico— sino también para cuidar la salud y llevar una vida sana, puesto que estabilizan y eliminan lo puntos flojos de tipo psíquico.
 

¿Hay Contraindicaciones de las Flores de Bach?

Hasta ahora, no se han descrito interacciones con otros fármacos.
Esta suposición parte de un malentendido, ya que los concentrados florales no son como los medicamentos habituales que contienen químicos.
A diferencia de estos, las Flores de Bach no contienen ningún químico o sustancia activa, solo contienen energía.
Los remedios de Bach son benignos en su acción; casi nunca pueden producir una reacción desagradable. En consecuencia, pueden prescribirse con seguridad y todos pueden usarlos. Esa fue la intención del Doctor Bach: que el hombre pudiera encargarse de su propia curación.
Los remedios de Bach pueden tomarse junto con cualquier otro medicamento con absoluta seguridad; no hay el menor riesgo de que produzcan efecto nocivo o entren en conflicto con otro medicamento.